domingo, 1 de julio de 2018

Introducción.


Este blog tiene como fin brindar un breve aporte en cuanto a lo que concierne al modelo “Big Five” de personalidad y conducta delictiva. Para dar inicio y mejor aceptabilidad a lo expuesto se debe de comprender que, la delincuencia es una de las mayores precursoras referente a los problemas sociales, de ahí, la importancia de contrarrestar dicha conducta, lo cual se podría lograr por medio de la aplicación rigurosa de la psicología; es por ello que en la ciudadanía costarricense diariamente se desarrollan casos preocupantes en base a la conducta antisocial como vandalismo, violaciones, agresiones físicas, homicidio, entre otros, si bien es cierto cada una de estas es diferente en sí, pero posee una particularidad que se encarga de unirlas, tal es el caso de que estas acciones infringen las reglas, expectativas y el entorno, dañando así propiedades y personas.

Las conductas propias del nivel antisocial: conducta impulsiva, trastornos y delincuencia es la forma en que ellos se expresan los sentimientos irregulares, por medio de diversidad de estudios realizados, se puede hablar particularmente de factores bioquímicos y psicológicos. Los rasgos que se presentan en la personalidad los delincuentes; egocentrismo, narcisismo, baja empatía, frialdad lo cual es perceptible por cualquier individuo y así logran eludir cualquier vinculo afectivo que se le brinde.

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